Mercedes elimina el Mercedes-Benz GLC F-CELL de su catálogo

Mercedes elimina el Mercedes-Benz GLC F-CELL de su catálogo

El modelo de Mercedes que utiliza pila de combustible de hidrógeno y un motor eléctrico para propulsarse deja de fabricarse por su alto coste y bajo uso

La movilidad eléctrica es una de las opciones alternativas a los combustibles fósiles que más fuerza está teniendo en los últimos años. Y entre esas opciones eléctricas también figuran las soluciones de movilidad gracias al uso de hidrógeno. Pero esta tecnología, que es una apuesta segura para algunas marcas, se ha convertido en algo que no funciona para otras. Mercedes ha decidido dejar de lado esta tecnología, al menos en lo que respecta a los coches.

El modelo de Mercedes impulsado por pila de combustible de hidrógeno era el Mercedes-Benz GLC F-CELL. Este modelo quería ser la propuesta de la marca alemana para avanzar en este modelo de movilidad. Pero al final, no ha sido tan práctico y efectivo como esperaban y Mercedes ha decidido poner fin al proyecto.

Un coche que no se llegó a vender

El Mercedes-Benz GLC F-CELL se presentó en el Salón de Ginebra de y comenzó a comercializarse a finales de . Pero a diferencia de los otros modelos de la marca alemana, no se llegó a vender. Se destinó al mercado del alquiler y el renting. Sus principales usuarios eran instituciones y grandes empresas, que podían acceder al alquiler por euros al mes.

Algunos organismo gubernamentales y empresas públicas accedieron a este modelo. Pero no se trataba de un coche para hacer dinero, sino un banco de pruebas para utilizar la tecnología de pila de combustible de hidrógeno. Esta iba un poco más allá y convertía el coche en un laboratorio práctico para probar la eficiencia del hidrógeno como combustible.

El Mercedes GL F-CELL cuenta con dos depósitos de hidrógeno de , kg a milibares que alimentan la pila de combustión que se encuentra bajo el capó. Paralelamente cuenta con una batería de , kWh que alimenta al motor eléctrico. De esta manera, el coche puede funcionar de utilizando la pila de combustible o la electricidad almacenada en la batería e incluso usarla de forma híbrida.

La autonomía ofrecida por la pila de combustión de hidrógeno era de km y con la batería se ampliaba kilómetros más, siempre según el ciclo NDEC. Una buena cifra que permitía un buen rendimiento a los usuarios del coche.

Pese a todo esto, el modelo se ha convertido en una pieza demasiado cara y que no es rentable para la empresa, por lo que va a discontinuar su producción. Los altos costes de producción y la escasa repercusión de la tecnología de pila de combustible ha hecho que Mercedes se replantee su fabricación.

Tecnología de pila de combustible en camiones

Pero Mercedes no descarta del todo esta tecnología. De hecho ha comenzado a preparar el desarrollo de camiones y autobuses junto a Volvo, donde seguramente utilizarán todo lo que han podido averiguar con este modelo. Al parecer, la idea es avanzar en la movilidad con pila de hidrógeno en este tipo de vehículos. Pronto veremos estos camiones con pila de combustible en las carreteras, pero un Mercedes con esta tecnología va a ser difícil de ver.

Mercedes 190 Eléctrico de 1990 Es el Abuelo de los Actuales

Este Mercedes 190 eléctrico de 1990 es el abuelo de los actuales EQ

Actualmente pocas marcas quedan que no tengan, o no tengan previsto tener, un modelo eléctrico en su gama, y la tendencia actual en la industria del automóvil apunta a que cada vez habrán más. Sin embargo los avances de la movilidad eléctrica de hoy no han llegado de un día para otro. Su desarrollo y optimización más que un sprint han sido una carrera de fondo realizada durante décadas y que ha servido para que ahora se pongan ya por fin en la calle.

Eso mismo es lo que demuestra este curioso Mercedes-Benz % eléctrico, un modelo que ya a inicios de la década de los sirvió para poner a prueba la tecnología eléctrica y además con un gran éxito. Mucho antes de que sus sucesores en la actual gama EQ de Mercedes llegaran a la calle.

Un pionero de los eléctricos en Mercedes que cumple años

El eléctrico W se presentó por primera vez hace justo tres décadas, en mayo de en la sección de innovación de la Feria de Hannover. Un modelo que además era interesante porque a pesar de ser un eléctrico experimental seguía siendo un coche con sus cinco plazas, un espacio interior sin apenas variaciones y con un aumento de peso mínimo respecto a la versión original. El objetivo de Mercedes con este prototipo era evaluar la idoneidad funcional de todos los componentes en situaciones reales con todas las vibraciones, aceleraciones y fluctuaciones de temperatura experimentadas en el funcionamiento diario .

De hecho durante su periodo de vida se probaron distintas configuraciones y sistemas de baterías, principalmente de cloruro de sodio-níquel o de sodio-azufre, muy superiores energéticamente a las baterías de plomo clásicas aunque dejando temperaturas de trabajo de entorno a grados centígrados.

Aunque el verdadero avance llegó un año después con un modelo optimizado que se presentó en el Salón del Automóvil de Ginebra, que contaba con un tren motriz eléctrico compuesto por dos motores de CC alimentados por imanes permanentes, cada uno colocado en una de las ruedas traseras -sí ya en esta época los eléctricos tenían motores en cada rueda- y con una potencia de CV, para un total de CV. Toda esta energía procedía de una batería de cloruro de sodio y níquel que además, como los sistemas actuales, podía recuperarse gracias a una frenada regenerativa. Por si fuera poco toda este sistema eléctrico y sus baterías apenas sumaban kg extra respecto al modelo de serie con motor de combustión, por lo que el peso se mantenía más o menos a raya.

Hasta . km en un año

Pero el modelo no se quedó como una simple demostración de tecnología e ingeniería para ferias. Ante la aprobación de una serie de leyes en California para comenzar a introducir vehículos de cero emisiones ya en los el interés por los coches eléctrico creció y algunos fabricantes como Mercedes decidieron optimizar esta tecnología con más desarrollo. De hecho sobre el año se empezó a trabajar en una nueva gran zona de pruebas en la isla de Rügen que el gobierno alemán financió con millones de marcos con el objetivo de poner a prueba los sistemas eléctricos y sus baterías en un uso diario y que dejó resultados muy interesantes sobre la vida útil de la batería, el número de ciclos de descarga y carga posibles, la autonomía, el consumo de energía y la fiabilidad según explicó la marca.

Mercedes probó allí hasta diez unidades de este W con distintas configuraciones de motor eléctrico y batería y con distintos participantes al volante, incluidos taxistas, para comprobar su correcto funcionamiento en situaciones reales. Y lo cierto es que el modelo cumplió con nota sin apenas problemas, de hecho una de las unidades puesta a prueba de una forma especialmente intensa llegó a hacer . km en un año.

En total hasta turismos y furgonetas de distintos fabricantes se desarrollaron allí hasta , aunque incluso tras la jubilación de estos Mercedes siguió poniendo a prueba la propulsión eléctrica en otros modelos.

Toda esta experiencia acumulada, a pesar de haberse recogido hace décadas, también ha servido para desarrollar los modelos eléctricos e híbridos actuales de la gama EQ de Mercedes, incluso la propia marca asegura que muchos de los ingenieros que trabajaron con ese pionero W siguen hoy en día trabajando en los Mercedes eléctricos del presente y el futuro de la marca.